Valencia en crisis: el club 'roto' en agosto

El Valencia FC se encuentra en una situación crítica con la afición dividida y el entrenador Corberán enfrentado a los fanáticos. La falta de fichajes, la renovación del técnico y la percepción de un club que se ha alejado de su gente han generado un ambiente tenso.

El 1-2 contra Newcastle en el Trofeo Naranja no fue más que una muestra de lo que está pasando dentro del vestuario. La frase de Diakhaby, uno de los capitanes del Valencia, tras la derrota dice mucho sobre la situación actual: 'Necesitamos que la afición esté más unida con nosotros y con el club'.

El club 'fracturado' en agosto

El Valencia aún no ha empezado la temporada y ya está fracturado, en pleno mes de agosto. La bronca interminable sigue en marcha y no tiene pinta de tener fácil arreglo. No ha habido borrón y cuenta nueva y pese a los intentos del club, la afición sigue de uñas con el equipo y sobre todo con su entrenador.

Nadie ha olvidado lo de la pasada campaña y en la presentación volvieron los gritos de 'Corberán dimisión' que acompañaron al técnico gran parte de la pasada campaña cuando el Valencia tocó fondo. El ambiente está tenso y al equipo le faltan dos semanas para empezar a competir.

Factores que han generado la crisis

Muchos son los factores que han provocado esta situación, pero el más repetido es que el club se ha alejado tanto de su gente que ahora mismo van en barcos diferentes. El mantra repetido mil veces que hacer un gran equipo para despedirse de Mestalla ha sido otro engaño de Peter Lim y sobre el campo la plantilla es cada vez más floja y los refuerzos reales no han llegado.

Corberán sigue teniendo Mestalla en contra y el ambiente se puede volver irrespirable como en muchos partidos de la pasada campaña. Sin fichajes y sin objetivos reales, la afición respondió abonando el campo casi en su totalidad, pero la ilusión con el equipo es nula.

El club va de improvisación en improvisación (el espectáculo del lateral derecho ha hecho daño dentro y fuera de la entidad) pero además el equipo sigue sin jugar a nada tras temporada y media con Corberán en el banquillo. Su renovación ha generado un efecto rebote en la grada.

Mensaje público al exterior

Con todo, el ocho de agosto el mensaje público que sale del vestuario es pedir ayuda a la hinchada porque este año es la despedida de Mestalla. Las palabras de Diakhaby de cara al exterior muestran lo que está pasando de puertas para dentro y hay que recordar que la Liga aún no ha arrancado.