Cristhian Mosquera, el central alicantino que ahora defiende la camiseta del Arsenal, visitó este jueves la Ciudad Deportiva del Valencia Club de Fútbol en Paterna y transmitió un mensaje de confianza para un equipo hundido en el puesto 19 de La Liga. El exjugador, que aprovechó el parón de selecciones para regresar a su casa, fue autorizado por su club inglés para entrenar brevemente en las instalaciones y saludar al nuevo técnico, Javier Aguirre.
Desde la distancia, Mosquera sigue de cerca la delicada situación del club, que suma solo cuatro puntos tras siete jornadas y arrastra una racha de cuatro derrotas en los últimos cinco partidos. Su última salida fue un amargo 2-3 ante la Real Sociedad en Mestalla el pasado 20 de septiembre. "Desde la distancia lo sufro, pero la cosa va a ir mejor seguro", afirmó el defensa. "He visto las caras y gente que tiene confianza de darle la vuelta a la situación, de sacar puntos y sé que lo van a hacer, he estado con ellos bastantes años y confío en ellos".
La confianza de un excompañero
Mosquera, que se formó en la cantera valencianista y dio el salto a la Premier League, conoce bien a la mayoría de la plantilla. Su visita sirvió para reforzar el ánimo en un vestuario que necesita puntos con urgencia. El equipo ha encajado 13 goles y solo ha marcado cuatro, lo que deja una diferencia de -9 y los sitúa a 17 puntos del líder, el Barcelona. La próxima oportunidad para enderezar el rumbo será el 11 de octubre, en un desplazamiento a El Sardinero para medirse al Racing Santander, rival directo que ocupa la 16ª posición.
El jugador, campeón de la Premier la temporada pasada, aseguró sentirse muy feliz en Londres, aunque reconoció el disgusto por perder la final de la Champions League. Su foco, sin embargo, está ahora en el Valencia. Confía en la capacidad y el deseo de la plantilla para dar todo por la entidad. La visita de Mosquera inyecta un soplo de optimismo en un momento crítico, con el equipo necesitado de victorias para escapar de los puestos de descenso. El Valencia afronta una semana de trabajo intenso antes del viaje a Cantabria.
More detail at Mundo Deportivo
