El Valencia Club de Fútbol se encuentra sumido en una crisis profunda tras su derrota en Riazor contra el Deportivo, un resultado que refleja problemas estructurales dentro del club. Según un reporte de Marca - Primera publicado esta semana, el equipo mostró una primera mitad "vergonzosa" según el propio entrenador Carlos Corberán, y los jugadores admiten públicamente una falta de actitud y coraje.

El Valencia ocupa actualmente el puesto 17 en La Liga con solo un punto tras tres jornadas, fruto de cero victorias, un empate y dos derrotas. Su forma reciente es LLD y su balance de goles es preocupante: solo ha marcado uno y ha encajado cuatro. Esto lo sitúa a ocho puntos del líder, el Real Madrid, y con un partido complicado a la vista ante el Barcelona, cuarto clasificado, el próximo 6 de septiembre en Mestalla.

¿Qué dijeron los jugadores tras el partido?

Las declaraciones posteriores al encuentro en Riazor pintan un panorama desolador en el vestuario valencianista. El portero Dimitrievski fue contundente al afirmar: "Nos falta poner huevos, no estamos a la altura del club". Su compañero Luis Rioja añadió más contexto sobre lo sucedido en el descanso, explicando que "En el descanso nos ha dicho unas cosas que fallaban tácticamente, pero esto no va de eso, va de falta de actitud". Estas palabras confirman que el problema trasciende lo táctico y se adentra en el terreno de la motivación y el compromiso.

La relación entre el cuerpo técnico y los futbolistas ya era tensa durante la pasada campaña, cuando el equipo se salvó del descenso en la última jornada. Esa dinámica negativa no ha mejorado y, según el informe, continúa deteriorándose día a día. La plantilla se describe como deficiente en actitud, técnica, condición física y comprensión táctica.

¿Por qué la situación es tan grave ahora?

La crisis no es nueva, pero se ha agravado al inicio de esta temporada 2026/27. El reporte de Marca - Primera señala que el principal problema es la falta de un entrenador capaz de sacar el máximo rendimiento de los jugadores disponibles. Carlos Corberán lleva meses mostrando, según esta visión, un nivel insuficiente para el desafío. A pesar del pobre rendimiento en la primera parte en Riazor, decidió no realizar cambios durante el descanso, una decisión que ha sido muy cuestionada.

La dirección deportiva también recibe críticas severas. Se la tacha de incompetente en el mercado de fichajes, una acusación grave cuando el equipo necesita refuerzos urgentes. La gestión de Peter Gourlay, a quien se acusa de mantener a Corberán en el cargo con poco interés real por el futuro del club, y la figura de Ron, descrito como alguien que "vino a retirarse", completan un cuadro de desgobierno. Los aficionados, por su parte, acuden a Mestalla de una manera desencantada y domesticada, sin la pasión que caracterizaba al feudo valencianista.

¿Cómo afecta la lista de lesionados a la crisis?

La situación se complica aún más con una extensa lista de bajas que limita las opciones del técnico. Actualmente se encuentran lesionados jugadores importantes como S. Canós, J. Copete, J. De Haas, D. López, P. Maffeo y G. Rodríguez. Esta merma en la plantilla disponible, que puedes consultar en nuestra página de lesiones, reduce la capacidad de reacción de Corberán y obliga a repetir esquemas con jugadores que no están rindiendo.

La crisis deportiva, que según el análisis comenzó antes de septiembre, amenaza con extenderse durante toda la temporada si no se toman medidas drásticas. El equipo necesita urgentemente un cambio de rumbo, empezando por el próximo compromiso ante el Barcelona. Una derrota más podría hundir definitivamente la moral de un grupo ya de por sí frágil. La clasificación actual, que puedes seguir en clasificación, exige una reacción inmediata para alejarse de los puestos de descenso.

El calendario no da tregua. Tras el Barça, el Valencia deberá afrontar una serie de partidos decisivos, cuyo orden puedes ver en nuestro calendario, para intentar remontar una situación que parece escapársele de las manos. La supervivencia en Primera División está en juego desde el primer mes de competición.