Valencia Club de Fútbol ha alcanzado este martes un triste hito en su historia al superar su peor racha sin competir en Europa. El club lleva ya 2.374 días, desde el 10 de marzo de 2020, sin pisar un torneo continental, según los datos recogidos por el diario Mundo Deportivo.

La última participación europea del equipo fue aquella noche de Champions League en Mestalla, donde cayeron 3-4 ante el Atalanta en los octavos de final. Ese partido marcó el final de una era y el inicio de un declive que ahora se ha convertido en el periodo más largo sin fútbol europeo en la historia del club. La anterior marca negativa se situaba en 2.373 días, registrada entre 1983 y 1989.

La situación actual representa la séptima temporada consecutiva en la que Valencia Club de Fútbol no disputa competiciones europeas. Este dato adquiere una dimensión aún más preocupante cuando se contrasta con la trayectoria previa a la llegada del propietario Peter Lim. En las diecisiete temporadas anteriores a su adquisición, el club valencianista se clasificó para Europa en dieciséis ocasiones.

Sin embargo, en los doce años transcurridos desde que Lim tomó el control del club, solo en tres temporadas ha logrado el equipo acceder a torneos continentales. El entrenador Carlos Corberán, quien actualmente dirige al equipo, reconoció recientemente que "ha iniciado la temporada con solo un punto sumado en cuatro partidos". Esta sequía europea coincide con un momento deportivo especialmente complicado.

El presente de Valencia Club de Fútbol en el campeonato doméstico no es más alentador. El equipo ocupa el último puesto en la clasificación de La Liga con solo un punto obtenido tras cuatro jornadas. Su balance es de cero victorias, un empate y tres derrotas, con una diferencia de goles de -8 tras marcar solo un tanto y encajar nueve.

Esta situación deja al conjunto de Mestalla a once puntos de distancia del líder, el Barcelona, una brecha considerable en esta fase inicial del torneo. Los aficionados pueden consultar la evolución completa del equipo en nuestra página de clasificación, donde se refleja esta complicada situación. El rendimiento del equipo en estos primeros compases ha sido el peor de su historia reciente.

La combinación de factores es múltiple y compleja. La falta de continuidad en los proyectos deportivos, los cambios constantes en el banquillo y una política de fichajes cuestionable han mermado la competitividad del equipo. Valencia Club de Fútbol finalizó la pasada campaña en la última posición de la tabla, lo que ya anticipaba los problemas estructurales que ahora se manifiestan con mayor crudeza.

El club lleva siete temporadas consecutivas compitiendo en la máxima categoría sin lograr el objetivo europeo, algo que contrasta radicalmente con su tradición histórica. Durante décadas, el equipo de la capital del Turia fue un habitual en las competiciones continentales, llegando a disputar dos finales consecutivas de la Champions League a principios del siglo XXI. Aquella grandeza parece ahora muy lejana.

El calendario no da tregua a Valencia Club de Fútbol. El próximo compromiso será este viernes 11 de septiembre frente al Sevilla en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. El equipo hispalense ocupa actualmente la sexta posición en la tabla, lo que supone un desafío adicional para un conjunto valencianista que necesita urgentemente reaccionar.

Los seguidores pueden seguir la planificación completa del equipo en nuestro apartado de próximos partidos, donde se detallan todos los encuentros programados. Este desplazamiento a Sevilla representa una oportunidad para cortar la mala racha y comenzar a acumular puntos que permitan salir de los puestos de descenso. El equipo de Corberán buscará en Andalucía su primera victoria de la temporada, un resultado que serviría para levantar la moral de una plantilla necesitada de confianza. La plantilla actual, cuyos integrantes pueden consultarse en la sección de equipo, deberá demostrar su capacidad de reacción ante una situación límite.